La mayoría de las veces que leemos una revista o escuchamos a comentaristas de moda no acabamos de comprender su vocabulario. Otras veces para designar una prenda similar existen diferentes sinónimos que nos parecen lo mismo pero hay pequeños matices entre ellos. Es el caso de los zapatos bailarinas, Merceditas o manoletinas.
En este diccionario de moda se pueden descubrir algunas palabras que oímos con frecuencia pero que no acabamos de comprender.
En el mundo de la moda hay muchos tipos de materiales y de telas para confeccionar todas las prendas que imaginan los diseñadores. Esto es una muestra:
Organza: Es un tejido de algodón muy fino, traslucido y un poco más rígido que la gasa. Se utiliza especialmente en vestidos veraniegos, gracias a la frescura que da a las prendas.
Astracán: Es un tipo de piel de origen ruso, procede del carnero Karakul, Estuvo muy de moda a finales del s.XIX principios del s.XX. Actualmente no se utiliza con tanta frecuencia pero muchos diseñadores lo están recuperando para sus colecciones de invierno. Aporta un toque de elegancia y sofisticación a los abrigos.
Cachemira: Se trata de un punto de lana suave y lujosa hecha con pelo de cabras del Himalaya y originario de la región de Cachemira. Utilizado especialmente para chales.
En cuestión de zapatos hay un vocabulario muy rico para designar todos los tipos que se pueden encontrar. Sandalias, zapatos de tacón, zapatillas, babuchas, chanclas… La diferencia entre Merceditas, bailarinas y manoletinas es la que comporta más problemas para diferenciarlas. Es cierto que las diferencias son mínimas, pero las hay.
Bailarinas: Muy parecido al que usan las artistas de danza con la punta redondeada y corte escotado. Está es su principal seña de identidad, es verdad que en la actualidad hay de muchos tipos, formas y colores.
Merceditas: Su principal diferencia es una trabilla que cruza el empeine y se sujeta al otro lado con un botón. Son el sello de identidad de Manolo Blahnik, antes que su colección de zapatos de tacón.
Manoletinas: Muy similares a las bailarinas. Estas se asemejan más a las utilizadas por los toreros. El nombre le viene del torero Manolete que las popularizó. Las clásicas son negras lisas pero a día de hoy hay muchas versiones.
