Dicen que el dinero da la felicidad. No sé si eso es cierto pero lo que está claro es que, en algunas ocasiones, el dinero lleva a las personas a convertirse en algo así como un personaje de su propio cuento de superficialidad e excentricidad. Un cuento en el que se sienten los protagonistas absolutos y pierden la noción del tiempo, el espacio y ya que se ponen a perder, pierden hasta su propia personalidad hasta el punto de creerse seres superiores.
El lujo, en estos casos, sería el sinónimo perfecto de la mediocridad y lo absurdo del mundo de la moda. Hay mucha gente, más de la que nos pensamos, que pasa sus numerosos ratos libres de tienda en tienda haciendo caer el crédito de sus tarjetas como una montaña rusa en pleno descenso. Para muchos se traduce en envidia por querer tener una vida así, de lujos, de excesos y sin frenos pero para la mayoría, para la gente inteligente, no es más que el reflejo de una vida materialista, vacía y que no provoca otra cosa más que risas e incluso pena.
Si quieren comprender mejor de lo que les hablo, no hay más que tirar de videotecas y descubrir que en el mundo, como dice el dicho, tiene que haber de todo.
El programa “Comando Actualidad” de TVE emitió no hace mucho el reportaje “Los ricos también lloran” que trataba sobre la riqueza, el lujo y, en definitiva, la excentricidad. Vean los comentarios y actuaciones de una de las reinas madres del lujo, el histrionismo y la excentricidad.
1 respuesta hasta el momento ↓
javier // Julio 24, 2009 a 11:19 pm |
Hola navegando en Internet encontré tu blog, que me párese muy interesante.
Saludos: lo mas codiciado del planeta