El calor estival cada vez es más fuerte y resulta complicado ir bien peinada. En estos días la palabra secador ha desaparecido del vocabulario y es necesario, sobre todo para las melenas largas, arreglarse con recogidos y coletas. Esto no es sinónimo de dejadez. Hoy en día muchas de las tiendas conocidas por todos han sacado una amplia gama de adornos para el pelo que darán un toque de distinción. Diademas, flores, lazos, plumas… todo tiene cabida siempre que sepa llevarse. Recomiendo la tienda H&M, tiene un amplio surtido de elementos decorativos y a precios muy asequibles. En las grandes ciudades hay tiendas especializadas en complementos para el pelo como es el caso de La Peineta.
En internet también se pueden encontrar muchas páginas de gente que se dedica a esto de forma particular, tienen unos diseños muy atractivos y originales, acudiendo a estas páginas puedes asegurarte un poco de exclusividad, el número que hacen es menor que el de grandes tiendas.
Aunque están haciendo días de mucho calor en pocos días volverá el frio y el secador pero estos nuevos complementos que hemos incorporado a nuestro armario los podemos seguir utilizando en determinadas ocasiones para dar un estilo diferente a nuestro vestuario.
A todos aquellos que os guste el mundo de la moda y os gustaría conocer desde dentro todo lo que sucede, como se mueven, como se organizan los desfiles, el proceso de producción a seguir y todos aquellos pequeños detalles que se nos escapan cuando vemos la prenda terminada quiero recomendaros un libro: Diseño de Moda de Sue Jenkyn Jones. Editorial Blume.
Esta compuesto por 7 capitulos con imágenes y dibujos que acompañan al texto y que lo convierten en un libro muy visual.
Hace un recorrido desde el papel de la moda en los medios de comunicación, el lenguaje de la moda y la moda en el tiempo para pasar después a todo el proceso productivo, los colores y tejidos utilizados y como se trabaja en el estudio con la realización de los Brief hasta terminar en el último capítulo con el resultado final de todo el trabajo, la pasarela y la ropa en la calle.
Las altas temperaturas han llegado a toda la provincia y eso se nota especialmente en el vestuario veraniego. Los pantalones largos han dado paso a los vestidos cortos y largos con múltiples estampados y colores muy vivos para refrescar el ambiente. Es el complemento ideal para ir a la playa, salir a tomar un café o de fiesta por la noche.
Si escogemos bien la prenda podremos utilizarla para todos los momentos escogiendo unas chanclas y un maxibolso para llevar la toalla a la playa.
Un cinturón a la cintura unas sandalias y un pañuelo en el pelo será perfecto para ir por la tarde y por la noche sólo hace falta incorporar algún detalle festivo.
Los mejores diseñadores siempre incorporan a sus colecciones de primavera y verano esta prenda que posteriormente llega al gran público a precios más asequibles.
Este año ha sido el elemento estrella de la temporada, sobre todo los vestidos estampados con flores, encajes y colores vistosos. Se ha vuelto al aire Baby Doll de vestidos estilo camisón corto con vuelo pero con aires renovados.
Dicen que el dinero da la felicidad. No sé si eso es cierto pero lo que está claro es que, en algunas ocasiones, el dinero lleva a las personas a convertirse en algo así como un personaje de su propio cuento de superficialidad e excentricidad. Un cuento en el que se sienten los protagonistas absolutos y pierden la noción del tiempo, el espacio y ya que se ponen a perder, pierden hasta su propia personalidad hasta el punto de creerse seres superiores.
El lujo, en estos casos, sería el sinónimo perfecto de la mediocridad y lo absurdo del mundo de la moda. Hay mucha gente, más de la que nos pensamos, que pasa sus numerosos ratos libres de tienda en tienda haciendo caer el crédito de sus tarjetas como una montaña rusa en pleno descenso. Para muchos se traduce en envidia por querer tener una vida así, de lujos, de excesos y sin frenos pero para la mayoría, para la gente inteligente, no es más que el reflejo de una vida materialista, vacía y que no provoca otra cosa más que risas e incluso pena.
Si quieren comprender mejor de lo que les hablo, no hay más que tirar de videotecas y descubrir que en el mundo, como dice el dicho, tiene que haber de todo.
El programa “Comando Actualidad” de TVE emitió no hace mucho el reportaje “Los ricos también lloran” que trataba sobre la riqueza, el lujo y, en definitiva, la excentricidad. Vean los comentarios y actuaciones de una de las reinas madres del lujo, el histrionismo y la excentricidad.
El refranero español da mucho de sí. El famoso “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” podría servirnos claramente para crear, a partir de él, otros refranes nuevos. ¿Cuál? Pues por ejemplo el siguiente: “no dejes para mañana lo que puedas comprar hoy”.
¿Cuántas veces nos hemos arrepentido por no haber comprado algo cuando lo vimos por primera vez y nos gustó? ¿Por qué siempre ocurre que llegas a casa después de comprar y dices, por qué no me compré eso o aquello que me gustaba, no era caro y además me quedaba bien? Muchas preguntas con una repuesta difícil en cualquier caso.
El consejo es que si nos gusta algo y nuestras posibilidades nos lo permiten es mejor cogerlo siempre y cuando estemos seguros de que realmente lo necesitamos y vamos a darle uso. Además muchas de las tiendas que actualmente existen en cualquier ciudad ofrecen la posibilidad de devolver los artículos que hemos adquirido. Si después de probárnoslos en casa con miles de complementos, zapatos, bolsos y posibles combinaciones no nos convencen, siempre nos podrán decir aquello de “les devolvemos el dinero”. Un punto más a nuestro favor para comprar lo que nos gusta sin ningún tipo de duda y arrepentimiento posterior.
De este modo nunca más nos arrepentiremos de no haber elegido de forma correcta en el momento correcto.
Repetir. Repetir. Repetir. Esa palabra puede que sea para muchos un horror pero está claro que es prácticamente imposible lucir de forma espléndida día a día con las últimas tendencias que demanda la moda. Y digo prácticamente imposible porque imposible no hay casi nada. Para la gente normal y corriente, todos esos que no gozamos del brillo de ser una estrella de Hollywood o actuar en series de moda o salir en revistas con las últimas tendencias, repetir no supone un problema puesto que los lugares a los que vamos normalmente no se rigen por llevar chaqué o el último vestido de Prada si no más bien, para el día a día, vestimos los típicos “trapitos” más asequibles pero no por ello carentes de estilo.
Pero cuando hablamos de famosos la cosa de repetir se convierte en un problema. Y más aún cuando el que repite es otro y no tú. Pero no es que repita cualquier vestido o atuendo si no “el mismo” que ese famoso/a ha llevado anteriormente en cualquier otro evento social. Es entonces cuando la frase “las comparaciones son odiosas” se utilizan más que nunca y miles de revistas se afanan por criticar, despellejar y retratar los puntos a favor o en contra hacia una u otra famosa por llevar este u otro vestido, pantalón, camiseta, cinturón o incluso gafas de sol. En definitiva, repetir no es malo. Que te repitan, para algunos, puede que sí.
Eva, sin ninguna duda, se lleva el oro en esta lucha de estrellas. Tanto su tono de piel como sus piernas atléticas sintonizan mejor con este vestido que acompaña con un sencillo collar negro. El único punto negativo de Longoria sería para los pendientes. Demasiado largos lo que desluce el collar.
Aparte del color, lo que más llama la atención por ser diferente en cada una de las actrices, Tori Spelling lleva el busto demasiado pronunciado. Además lleva unas sandalias planas dándole un aire poco sofisticado. Jessica Alba combina a la perfección el vestido con unos pequeños tacones y un bolso en los mismos tonos que el vestido. Así, Alba gana en elegancia y comodidad.